El mundo de Ruff
Hola
soy Ruff, cuando era pequeño trabajaba en un campo de trabajo infantil, y ahora
me gustaría dar mi opinión sobre ese tema.
Yo
opino que…
El campo de trabajo infantil, es un horror de vida. Te cuidan
mal, no te dan una ración de comida lo suficiente para una persona, y las camas
son como piedras. Solo es un sueño para nosotros, nuestras “camas” eran los
suelos. Yo pasé desde los 4 hasta los 16
en estos campos y os puedo asegurar que
salí de allí de milagro. En realidad no salí, sino que me escapé… vosotros no
sabéis lo que es trabajar de minero a los 4 años… cuando, en una vida normal,
tu padre te tendría que llevar en brazos, desde el coche hasta tu casa, por la
noche después de una fiesta de cumpleaños. Vosotros no sabéis lo que es
trabajar duro de 6 de la mañana a 10 de la noche sin casi ni parar un ratito
para descansar. Ni tampoco sabéis que en estos campos de trabajo, que existen
muchos en el mundo, muchos amigos míos los he visto caer al suelo de cansancio,
de trabajar duro tantos años y tantas horas y cobrando la misma “pensión
alimenticia”. Yo en mi vida, desearía
que a ninguno de los niños que me estáis leyendo esto, os raptasen a los cuatro
años y os pasara todo lo que me sucedió a mí. No se si habría aguantado dos
años más. Fue un horror y antes de repetirlo, ¡me suicidaría!
Ahora, mientras estáis leyendo este texto, infinidad de niños
como yo están siendo maltratados, pegados y violados.
Lo mejor que podríais hacer cuando tengáis hijos, es
tenerles con mucha seguridad, porque, por ejemplo, los centros comerciales, es
un sitio muy fácil para raptar a un niño
mientras mira un aparador. Su táctica es cogerlos, luego taparles la boca y seguidamente
enviarlos a un camerino para cambiarles la ropa y cortarles el pelo para que no
lo reconozcan. Ahora os preguntaréis cómo es que el niño/a no grita socorro?
Pues se ve que les hacen tragar una pastilla que te deja afónico y al mismo
tiempo atontado. Es como un tipo de droga, incluso veces provoca la muerte o
que pierdan la voz para siempre.
Así que ojo por donde pisáis, y vigilad a vuestros hijos
con sucesión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario